El principio del fin

El Destructor de Universos se acerca al final…

El destino, las hadas, Crom o quizás la Fuerza (no lo sé exactamente), me han convertido a mí, un aspirante a contador de historias, como la cabeza visible de nuestro sello SL CÓMICS. Como tal debo de tomar las decisiones. Yo decido qué se publica y cuando se publica. Aunque, eso sí, no suelo hacer casi nada por mi cuenta y riesgo. Me gusta comentarlo antes con mis compañeros. Digo esto porque, a pesar de todo, no debo de tener ninguna autoridad. Y no debo de tenerla porque mis queridos compañeros y colaboradores no me hacen ni puto caso. Cuando decidimos que yo fuese el director del cotarro lo primero que quise imponer era que nuestros cómics no tuviesen más de 30 o 32 páginas en la medida de lo posible. Yo soy el único dibujante y no doy a basto. A mí me encanta mi trabajo, pero reconozco que a veces, cuando veo la de páginas que me quedan para completar algún número me frustro un poco. Así que me puse serio y lo dije. Pues bien, actualmente los únicos de nuestros cómics que no sobrepasan ese número de páginas son los de la serie Rabia. Y, claro, esto es así porque soy yo el guionista y me preocupo porque así sea. Luego vienen mis guionistas Zayas y Corbacho y hala, a producir páginas y más páginas que Antonio puede.

Bromas aparte, os cuento todo esto por lo que ha ocurrido haciendo este número 5 de Crunch. Francisco (Corbacho) escribió un número genial en el que pasaban muchas cosas y yo me puse a dibujar. Al poco me di cuenta de que aquello iba a ocupar bastante más de 30 páginas. Veréis. Trabajamos usando un método parecido al famoso método Marvel. Mis compañeros me pasan un guión escrito con los diálogos, pero soy yo el que, en última instancia decido el planteamiento de las viñetas y las páginas. Así que ellos, evidentemente, no suelen estar pendientes de cuantas páginas de dibujo va a ocupar su maravillosa historia (porque lo son). El caso es que decidimos dividir ese número de Crunch en dos y por eso dijimos que este sería el último. Pero, hice mal el cálculo y el guión de Francisco es tan rico que tampoco cabía en dos números. Así que tendrá que ser en tres. Y en eso nos encontramos.

En cuanto a este número en cuestión lo cierto es que fue difícil de comenzar. Francisco me describía la zona del Confín como algo complejo y extraño y me costaba darle forma. Me daba pereza. Sin embargo, conforme me fui adentrando en la historia me fue enganchando y creo que estamos ante el mejor número de Crunch de todos los que llevamos hechos.  Bienvenidos al universo Crunch. Disfrutadlo y contadnos que os parece.

Crunch. El Destructor de Universos·#5

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